La loba esteparia

lunes, 15 de febrero de 2016

Viaje al vacío.

De pronto dejó de importarme. Los días comenzaron a ir, ni bien ni mal, solo a ir, solo respirando. Empecé a sonreír a los que quisieron derribarme y a ser buena con los equivocados.
A ti te ignoré hasta convertirte en un desconocido con recuerdos en común que pronto se tornaron olvidos forzados. Te obligué a irte.
Los momentos del pasado se sucedieron uno tras otro hasta convertirse en polvo, la nada inundó mi cuerpo y mi mente y durante meses dejé de ser. No existí, para el resto seguía ahí, solo los que se esforzaron vieron cómo desaparecí del mundo.
Pelearon, hicieron lo imposible para hacerme reir, y lo consiguieron. Pero no fueron capaces de mantener la sonrisa, reservada para quien nunca me desnudó hasta las entrañas.
Creé un nuevo final dominado por el frío. Y me quedé ahí, con los ojos cerrados pensando en ese lugar, en ese momento, esperando a que llegara.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Siempre fue bueno el frío para dejar cicatrices por la espalda. Pero algún día jugarás con fuego y te quemarás, otra vez. Para salir corriendo y negalo. Eres así.
Te he leído cuando menos te necesitaba, pero me ha pillado melancolía por la retaguardia. Y a pesar de nada, espero que lo siguiente sea un poco más feliz, y que no se haga esperar.

Anónimo dijo...

¿Te importé quizás en algún momento?

No se con quien fuiste buena, desde luego, no con mi persona.
Podías haberme ignorado, eso hubiera sido respetable. Habría sido doloroso, pero normal, lo hubiera entendido.
Preferiste seguir jugando conmigo, tenerme en vilo. Escribir esto, una semana después de bloquearme, como si hubiera sido cosa de años atrás.
Dejaste de ser, pero no porque desaparecieras, dejaste de ser amiga, conocida, persona.
Me ignoraste, para luego aparecer, sin decir nada, no era el momento de hablar, ¿verdad?.
Ya hablaríamos más adelante ¿verdad?.
Un año de eso, esperanza, desolación, culpabilidad, tristeza, enfermedad, depresión, muerte.

Para ti la batalla estaba perdida desde hacía tiempo.
Todo esto era sólo una "Inutilidad por Escrito", por decisión unilateral. Tenias claro que era todo mi esfuerzo inútil. Pero seguiste con el juego,eso sí, ¡No podría juzgarte!
Asustar, mantenerme en vilo. Presentarte donde estoy, para ni tan siquiera dirigirme la palabra, sólo para asegurarte de que no estaba hablando mal de ti. Ni tan siquiera una frase me dirigiste.

Pero claro, a ti te da igual que para los demás lleve, truene o haya la más grande de las tempestades. Mientras quedes tu bien.
Y si hay cargo de conciencia, siempre puedes sacar el Vodka y quemar los demonios.
Son los demás que no te entendemos, te acosamos, y te agobiamos, esperando años a que Venus tenga en gana obsequiarnos con su atención, o su remordimiento. Será que no esperé bastante, quizá una vida es muy poco para Venus.

Por eso sufre Venus, porque nada le parece suficiente y achaca a los demás su propia cobardía.

Supongo que puedo dar por cerrado este canal también.
Adiosa