La loba esteparia

jueves, 14 de junio de 2012

Lacrimal

No sé como en mi cuerpo puede haber tanta agua.
Increíble.
¿Qué hay que hacer para inscribir un record en los guiness?
No no no. Ahora no es momento para eso, que estoy deprimida y cuando estoy deprimida no me gusta que me pasen cosas felices, porque me provoca sentimientos contradictorios y no sé por donde podría salir. Histriónica mínimo.
En este estado no tengo nada que hacer. Me limitaré a escuchar música y poner cordones a los zapatos, que es lo único que aprendí a hacer con los ojos cerrados.
Esto mañana va a doler. Y tanto que va a doler, el colirio no me lo quita nadie.
Puta música alegre. La radio no entiende que necesito drama para acompañar el momento. No se interesa por la audiencia, ahora mismo les escribo un mail de queja a su web.
Mierda, no me se las teclas del ordenador de memoria y no veo.
Calculo que dentro de 10 minutos recuperaré el 40% de la visión. Voy pensando en mi pérfido mail.
Me pongo a jugar a la serpiente de mi antiguo nokia con un 10% de visión.
Entra mi madre, la conozco por sus pasitos cortos. Mientras se acerca me da tiempo a ponerme las gafas de sol.
Ella sabe que cuando llevo las gafas de sol no se pregunta. Me da un beso en la frente. Y me acaricia el pelo.
Sale y cierra la puerta.
Y allí, en medio de mi debilidad, encuentro mi fortaleza.

martes, 12 de junio de 2012

Querido X.

Sabía que podía pasar, y no te lo advertí. Tenías que haber vigilado las puertas de tu cabeza, creí que estando tan en la tierra como has estado siempre lo verías venir. Soy un virus que penetra rápido y no deja indiferente a nadie. Mis víctimas acaban todas, antes o después, infectadas. Pero no te preocupes, de verdad, porque se recuperan y, una vez curadas, se vuelven inmunes. Te recuperarás y olvidarás. Me olvidarás. La única que debe preocuparse aquí soy yo, pues el virus siempre vive en mi, y no hay manera de sacarlo. El único modo de seguir con vida es aprender a vivir con él, vivir tal y como él me está dictando. Al contrario de la razón, de la moral, al contrario de lo que dictan las leyes del comportamiento humano. He decidido que voy a vivir así por un tiempo, dejándome llevar para ver hasta dónde puedo llegar.
Mientras, la idea de racionalidad como base de la vida humana se aleja cada vez más y más de mi.