La loba esteparia

viernes, 8 de julio de 2011

Las tardes

Le doy un trago más a la botella. Esta vez abro tanto la boca que derramo algunas gotas en mi ropa. Llevo toda la tarde sentada en el mismo sitio, sin moverme ni un ápice, sólo cambiando el cruce de piernas cuando una se cansa de soportar a la otra. Las vistas del puente romano son más bonitas que nunca, o es que nunca me he fijado tanto como hoy. Pienso en traer a esa persona pronto para que comparta este paisaje conmigo, pero rechazo la idea rápidamente: esa persona ya no está, y puede que ya no esté nunca más. Quiero decir, esa persona sigue existiendo para ella misma y para el resto de personas que la rodean, pero no para mí. Hace meses que no la reconozco y hoy una llamada telefónica la ha convertido en completa desconocida. Desde el momento en el que colgó el teléfono he permanecido en estado de shock: el mismo lugar, la misma postura, la mirada fija en un punto, el teléfono emitiendo el sonido de línea cortada en mi mano y oreja derechas. Finalmente decido apartar el aparato de mí y dedicarme únicamente a escudriñar cada detalle del paisaje, examinándolo con detenida atención, centrando toda mi energía en el sentido de la vista y no dejando espacio a nada más. Pero es imposible dejar de pensar cuando tienes vistas a un paisaje. Sólo los primeros 30 segundos, como máximo, los empleas plenamente en él. El resto del tiempo que permanezcas mirándolo será para pensar en aquello que te reconcome, que te molesta, pero que no consigues sacar de ti. Pensar en aquella persona que se fue y que puede que no vuelva nunca más. Y así pasan las tardes de esta semana de verano, conmigo sentada en lo alto de un muro de piedra, mirando a la nada, con un cielo lleno de mini-batman que revolotean sobre las cabezas de los demás.

2 comentarios:

Marcos Y. Jiménez Hidalgo dijo...

Yo si viviera con vistas al Puento Romano no perdería tanto tiempo en pensamientos tristes como los tuyos :).

Un besiko =)

Sarita Fullera dijo...

En realidad vivo en la Fuensanta ou yeah, pero me gusta mucho pasearme por allí en verano. Ese sitio es especial :)